Usar el EPU para apoyar a las familias de las personas desaparecidas en Filipinas
“El EPU es una oportunidad para encontrar un terreno común, independientemente de las divisiones existentes” — Cecille Baello
UPR Info conoció a Cecille Baello en Ginebra mientras participaba en el Programa de Incidencia para Personas Defensoras de Derechos Humanos de ISHR. En esa ocasión, explicó cómo las familias de las personas desaparecidas en Filipinas utilizan el EPU para llevar su lucha por la verdad y la justicia al nivel internacional.Para las familias de las personas desaparecidas, la búsqueda de verdad y justicia suele ser larga, dolorosa y profundamente personal. En Filipinas, Families of Victims of Involuntary Disappearance (FIND) es una organización nacional que apoya a las familias que buscan a sus seres queridos víctimas de desaparición forzada. Fundada hace más de 40 años, FIND reúne a familiares de víctimas, amistades y personas defensoras de derechos humanos, y trabaja estrechamente con redes más amplias de derechos humanos en todo el país.
Para Cecille Baello, Secretaria General Adjunta de FIND, el Examen Periódico Universal (EPU) es un espacio importante para llevar estas realidades a la atención de la comunidad internacional. Permite a las organizaciones de la sociedad civil conectar las experiencias locales con las recomendaciones internacionales, construir posiciones comunes con otros actores y mantener la presión para lograr acciones concretas.
El compromiso de Cecille con los derechos humanos comenzó cuando era estudiante universitaria, mucho antes de incorporarse a FIND. Este compromiso se vio reforzado posteriormente por una conexión personal con un caso de desaparición forzada
Hoy, su trabajo se centra en apoyar a las familias de las personas desaparecidas, creando espacios donde puedan recuperar la confianza, reivindicar sus historias y desarrollar las capacidades necesarias para abogar por la justicia. A través del fortalecimiento de capacidades y el trabajo comunitario, FIND acompaña su camino de víctimas a sobrevivientes y, finalmente, a personas defensoras de derechos humanos. Para Cecille, uno de los aspectos más gratificantes de su trabajo es ver cómo las familias van más allá de sus casos individuales y se convierten en parte de una lucha más amplia por los derechos humanos y la justicia social.
Como explica:
“Estas familias pasan a formar parte de la comunidad; ya no se aferran únicamente a su caso individual: ven cada caso de desaparición como algo por lo que también están luchando.”
Este enfoque colectivo también ha marcado el compromiso de FIND con el EPU, donde las desapariciones forzadas han sido planteadas repetidamente a lo largo de los ciclos de examen de Filipinas.
Las desapariciones forzadas en el recorrido de Filipinas ante el EPU
Las desapariciones forzadas han sido una cuestión recurrente en todos los ciclos del EPU de Filipinas.
Desde el primer examen del país en 2008, los Estados han formulado 50 recomendaciones instando a Filipinas a prevenir las desapariciones forzadas, investigar los casos, combatir la impunidad y ratificar la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.
Durante su examen más reciente, en noviembre de 2022, Filipinas recibió 15 recomendaciones, incluidas ocho que pedían específicamente la ratificación de la Convención. En total, 14 Estados plantearon la cuestión de la ratificación. Sin embargo, la respuesta del Gobierno reveló una posición matizada: aceptó las recomendaciones que alentaban a Filipinas a considerar la ratificación, como las formuladas por Eswatini e Iraq, pero tomó nota de las recomendaciones que pedían explícitamente la ratificación, incluidas las de Chile y Dinamarca.
Esto refleja su posición mantenida durante mucho tiempo de que, desde la adopción de una ley nacional sobre desapariciones forzadas, la ratificación de la Convención ya no constituye una prioridad.
Para FIND, sin embargo, la ratificación sigue siendo un paso esencial para fortalecer la protección, reforzar la rendición de cuentas y demostrar un compromiso renovado para abordar las desapariciones forzadas de conformidad con las normas internacionales.
Encontrar oportunidades para el cambio
A pesar de los numerosos desafíos relacionados con las desapariciones forzadas en Filipinas, Cecille considera que el progreso suele lograrse mediante pasos pequeños pero significativos. Uno de los logros recientes de FIND ha sido abrir un diálogo con la Comisión de Derechos Humanos de Filipinas, la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) en Filipinas y agencias gubernamentales. Estas conversaciones han llevado a la Policía Nacional de Filipinas a comenzar a desarrollar, por primera vez, un protocolo para localizar a personas desaparecidas, así como directrices para garantizar que las fuerzas de seguridad traten los casos de desaparición forzada con mayor sensibilidad. Aunque esta iniciativa va más allá del proceso del EPU en sí, responde a recomendaciones de larga data formuladas durante los exámenes de Filipinas, que han pedido repetidamente investigaciones más sólidas, una mayor rendición de cuentas y medidas más eficaces para prevenir las desapariciones forzadas.
No obstante, persisten obstáculos importantes. Documentar los casos suele ser difícil porque muchas familias temen denunciar, mientras que algunas autoridades siguen negando que ocurran desapariciones forzadas. Para Cecille, mantener la atención internacional es, por tanto, esencial: no solo da visibilidad a las cuestiones de derechos humanos en Filipinas, sino que también aumenta la presión sobre el Gobierno para que adopte medidas significativas.
El trabajo de incidencia de FIND contribuyó a dar forma al debate sobre las desapariciones forzadas durante el cuarto ciclo del EPU de Filipinas. El llamado a que Filipinas ratifique la Convención Internacional, así como la invitación al Gobierno a reforzar sus investigaciones, combatir la impunidad y garantizar que quienes sean responsables de desapariciones forzadas rindan cuentas, formaron parte de las recomendaciones formuladas por los Estados durante el examen de Filipinas.
Para Cecille, esta influencia es el resultado de un proceso de consulta que precede cada ciclo del EPU. FIND participa en numerosas consultas organizadas por la Comisión de Derechos Humanos de Filipinas, la Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), misiones diplomáticas y redes de la sociedad civil.
Estas reuniones permiten a las organizaciones intercambiar información, identificar prioridades comunes y, en última instancia, elaborar informes conjuntos y recomendaciones —ya sea sobre desapariciones forzadas, derechos laborales o derechos ambientales—, contribuyendo así a presentar una imagen completa de la situación de los derechos humanos.
“El EPU es un compromiso continuo con otras organizaciones de la sociedad civil”, explica Cecille.
Anima a las organizaciones de la sociedad civil a construir coaliciones más amplias en lugar de trabajar de forma aislada. Compartir información, combinar conocimientos especializados y dejar de lado las diferencias permite a las organizaciones llevar las realidades de base al nivel internacional con una voz más fuerte y unificada.
Para Cecille, el EPU representa un tapiz en el que cada organización aporta un hilo, un color y un patrón diferentes.
“Para que pueda verse, cada persona debe sostener una esquina, un lado. Es algo que construimos juntas, no en solitario”, afirma.
Una poderosa metáfora que refleja tanto la interconexión de los derechos humanos como el esfuerzo colectivo necesario para protegerlos.